Eine kleine Nachtmusik

Sonntag, Juni 25, 2006

Cartas de Ponce

No hace mucho tiempo, Antonio puso entre mis manos un libro que además de relatar la vida y obra del extraordinario compositor mexicano Manuel M. Ponce, contenía una recopilación de cartas pertenecientes a la correspondencia del maestro y su amada Clementina Maurel, Clema, como él le llamaba con cariño.

Así como las increíbles composiciones musicales y la gentileza de su espíritu, el lenguaje que utilizaba en sus cartas era claro, casi lacónico por su precisión y sencillez, además de estar dotado de elegancia.
La exquisitez de la lectura o la comprensión de ésta, no solo consta de manejar un amplio vocabulario sino más aun de una excelente redacción. Pero la buena redacción no sólo es importante para lograr el placer de la lectura, también lo es para conseguir la expresión de las ideas de manera que sean accesibles al entendimiento y logren el objetivo de la comunicación.
Una redacción avanzada nos exige analizar sobre el contenido y la forma en que se revelará. Exige métodos precisos y crean un orden mental y bien estructurado.
A continuación transcribo y comparto una de éstas cartas:
Cuba 5 de Abril de 1017
Mi Adorada!
Hoy viernes santo no tengo clases por la tarde. Dejo la partitura de Beethoven que estudio con gran atención. Y uno a la emoción de la música que escucho sin oír, la dulcísima emoción de tu recuerdo...
Eres tú, vida mía, la que llegas hasta mi corazón envuelta en armonías inmortales, llena de luz tu frente, llenos de amor tus ojos divinos, llena de besos tu boca, nido de mi felicidad... Llegas a mí, hasta mi solitaria habitación y tus manos de nardo acarician mi cabeza cenicienta, empolvada en el largo camino de mis sufrimientos. Tus manos me reaniman. Tus labios saben darme el vino milagroso que embriague mi corazón de alegría y mate el antiguo dolor.
Y te habla mi alma en la paz de la tarde y te dice y te canta muchas frases de amor...
¡Oh Clema mía, si tú comprendieras todo mi amor inmenso, jamás dudarías de él! Te suspiro, ángel mío. ¿Cuándo vienes? ¿Cuándo la felicidad de estrecharte en mis brazos llegará?
Te adoro y te envío mil besos. Dispénsame tesoro mío, mi reina, mi vida, mi única, mi todo, mi amor inmortal.
Infinitas caricias, tuyo, tuyo para siempre

Manuel de Clema.

4 comment(s):

Bellísimo...

Si su especialidad era la composición y escribía tan bien la literatura... estoy seguro de que esas partituras esconden o muestran un genio tremendamente enamorado. Por favor, necesito obras suyas.

Un saludo

David

By Anonymous Eram, at 27 Juni, 2006 08:33  

Hola David!

En efecto, las obras de Ponce hablan mucho de ese espíritu enamorado y gentil que tenía, son un poema en todos los sentidos.

He de confesar que aun me falta mucho escuchar de Manuel, pero lo que he escuchado hasta ahora ha sido grandioso.

Conocer más sobre su vida, leer sus cartas y escuchar su música hace que te enamores de él =)

Saludos!

By Blogger Diana Carolina, at 28 Juni, 2006 10:25  

Ufff que hermosa carta, llena de deseo y amor... que padre sería tener la capacidad de escribir de esa forma pero en la actualidad pocas personas se dan tiempo para escribirle algo desde el fondo del alma al ser amado.
Yon intentaré volver a mis ejercicios de escritura ;)
Un abrazo Diana y espero que nos sigas compartiendo más de estas exquisitas cartas.

By Anonymous Berenice, at 29 Juni, 2006 15:00  

Me encantan las obras de Ponce para guitarra, pero la carta me parece ya un poco cursilona y pasada de rosca.
Un beso muy fuerte, Diana.

By Anonymous Gabriela, at 30 September, 2006 06:34  

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